Después de casi tres años trabajando para fomentar la integración social de niños y niñas en riesgo de exclusión a través del fútbol inclusivo, Gambeta ha dado un paso más para garantizar la continuidad de sus participantes. Algunos de los niños atendidos por la entidad, que ya han cumplido los 12 años, no podían continuar en la escuela de fútbol del OAR, orientada a jugadores más jóvenes. Para evitar que se desvinculen del club, se ha creado un equipo infantil inscrito en el Consell Comarcal d’Osona, que competirá en una liga más relajada y con menos presión.
Pep Novellas, presidente de Gambeta, celebra el éxito de esta iniciativa gracias al apoyo del OAR Vic:
“Cuando expusimos los objetivos de este proyecto a la presidenta del club, Anna Jiménez, y a su director general deportivo, Pere Alzina, mostraron toda su predisposición. Esto nos permitió formar el equipo e inscribirlo en la liga del Consell Comarcal, una competición más asequible y con desplazamientos más cortos que las de la Federación Catalana.”
Un total de 16 chicos y chicas forman este nuevo equipo: 8 son niños de Gambeta y los otros 8 provienen de la escuela del OAR. Estos últimos también han encontrado en este proyecto una oportunidad para evitar quedarse sin competir o tener que buscar otro club, ya que no había plazas disponibles en los equipos federados del OAR para su edad. Paralelamente, el grupo cuenta con la ayuda de 4 niños de Gambeta que ya juegan en equipos de competición del OAR, quienes pueden brindar apoyo cuando sea necesario.
Este nuevo proyecto se plantea con una duración inicial de dos años en la categoría infantil. Una vez finalizado este período, se prevé crear un equipo cadete que permita acompañar a los chicos y chicas hasta los 16 años. De este modo, Gambeta conseguirá cumplir su objetivo principal: ofrecer apoyo a los jóvenes hasta la finalización de la ESO, asegurando su vinculación educativa y deportiva.
El objetivo es que los equipos crezcan de forma progresiva, priorizando un modelo centrado en el desarrollo personal y deportivo por encima de los resultados competitivos. Por ello, se fomenta la figura de entrenadores-educadores que trabajan para formar no solo deportistas, sino también personas.
Esta iniciativa ha permitido que varios niños que antes no tenían opción de seguir en el club fuera de las categorías puramente competitivas puedan continuar jugando.