La incorporación de las sesiones de refuerzo escolar para los niños Gambeta, iniciadas el curso pasado, han sido sin duda un motivo de satisfacción para todo el equipo del proyecto. Lo que comenzó como una propuesta con muchos interrogantes en diferentes aspectos se ha acabado consolidando como una de las líneas fundamentales de la iniciativa en la ciudad de Vic.
Durante los primeros meses, las clases de refuerzo han tenido una asistencia media de un 70% de los niños y niñas; un porcentaje que ha mejorado con el transcurso del curso y que ha acabado aumentando hasta el 90% aproximadamente. Esta mejora ha sido gracias a un trabajo de sensibilización que ha permitido a las familias de los niños participantes valorar la oportunidad que supone disponer de este espacio. Además, asistir a las clases es un compromiso que deben tomar tanto los participantes como las familias para continuar formando parte del proyecto, que se define precisamente como la suma de actividades extraescolares deportivas y tareas de mejora del rendimiento escolar.
En este sentido, durante el curso, el equipo ha programado reuniones individualizadas con las familias, que han contado con el acompañamiento del área de Bienestar y Familia del ayuntamiento de Vic, concretamente de la educadora social de referencia, para exponer la importancia de asistir a las clases de repaso y de mantener la buena actitud a pesar de las dificultades derivadas de la situación de vulnerabilidad del día a día de cada niño.
El presidente de Gambeta, Pep Novellas, explica que “el objetivo general de implantar las clases de repaso escolar ha sido muy satisfactorio y nos ha ayudado a aprender cómo hacerlo mejor de cara al próximo año. Hemos consolidado el equipo de monitoras, hemos conseguido una muy buena asistencia, y hemos visualizado grandes mejoras, sobre todo en actitud e implicación. Nos hemos dado cuenta de las grandes dificultades de aprendizaje y de concentración de la mayoría de niños y niñas, pero con esta primera experiencia tenemos claro que el próximo año podemos conseguir un salto de calidad en ambos aspectos”.
A pesar de una mejora significativa de la gran mayoría de los participantes, algunos de los más mayores, de 11 y 12 años, tendrán que abandonar el proyecto después de la evaluación del comportamiento en la actividad deportiva y de repaso escolar, en algunos casos acompañado también de una baja predisposición por parte de los familiares responsables.
Además de seguir trabajando en el refuerzo escolar como una de las ramas fundamentales del proyecto, Gambeta encara un nuevo curso escolar con ganas de seguir mejorando su método de trabajo. Este año, incorporará la detección de dificultades de aprendizaje como la dislexia, la discalculia o el TDAH con test que se harán a todos los niños y familias al inicio del curso y que permitirán trabajar estos trastornos de forma específica, siguiendo las instrucciones y los métodos de trabajo propuestos por la neuropsicóloga infantil del equipo, Carolina Morales.
Durante el verano, los niños y niñas Gambeta que han demostrado una buena asistencia y un buen comportamiento participan en el Campus de Verano de Fútbol del Club OAR Vic. Se trata de una recompensa por el esfuerzo que han hecho a lo largo del curso y de una oportunidad para realizar actividades en un espacio saludable.